
Quiero llenar tu vida de sonrisas para que nunca más recuerdes todas tus penas.
No quiero ver de nuevo tus ojos llenos de lágrimas.
Quiero acompañarte en el camino, de la mano si hace falta, para que no te sientas perdido.
No quiero verte solo una vez más.
Quiero darte la fuerza que te falta para conseguir tus sueños.
No quiero que te olvides de la importancia de las cosas que te hacen feliz.
Quiero recordarte lo valioso que eres como ser humano.
No quiero que el resto te haga creer lo contrario.
Hoy, amigo, quiero que el viento te sople en la cara y el sol te dé la luz que necesitas para seguir adelante.
Hoy no quiero pensar en perderte para siempre, en no poder abrazarte y en no poder decirte que, al menos para mí, eres especial.
Quiero que te des cuenta que soy tu amigo
ResponderEliminarNo quiero que nunca me olvides.
Saludos y abrazos.
Buenas...
ResponderEliminarMe alegra ver como cada día que pasa lo que escribes transmite un poco más de optimismo (ojalá en su día hubiera tenido yo esa fuerza....)
Aunque no deje comentarios te leo diariamente (si... me encanta dar la nota en carnavales y demás fiestas populares de nuestra isla, pero para otras cosas prefiero mantenerme en segundo plano...que le vamos a hacer)y quiero que sepas que tu actitud sirve de estímulo para gente que pasa por lo mismo.
Un beso... sigue así!!!
tienes madera de escritora...artista...y sobre todo buena amiga,niña vales un millón!!este relato me ha llenado mucho
ResponderEliminarun beso enorme
Jo, entre todos me vais a emocionar, snifff!
ResponderEliminarUn super abrazo.
Bea...cada día te siento mas cerquita.Espero algun dia poder llegar a conocerte.Me encantas.
ResponderEliminarHoy no es un buen dia para mi, la tristeza se ha apoderado nuevamente de mi ser... No se como hacer chikilla, no se lo que voy a hacer!
Siempre debemos intentar pensar lo mejor!!!
ResponderEliminarSaludos!!
Simplemente precioso. Me ha hecho llorar.
ResponderEliminarGracias
Quando vi o nome do teu blogue, não consegui resistir: tenho uma atracção fatal pelo arco-íris! Como sempre, essa mágica palavra não me desiludiu: amei o que vi e li. Por isso, vou voltar!
ResponderEliminarBeijo.
António
La amistad es un divino tesoro...
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