
Querida Angelet:
Algunas personas son distintas. Tienen algo especial, una belleza interior difícil de explicar, una luz que ilumina al mundo y hace de él un sitio mejor.
Tú me has demostrado ser una de estas personas. Te agradezco profundamente tus palabras llenas de ternura, tus caricias en cada una de tus letras y ese cariño que has enviado hasta mi propio corazón y me ha emocionado hasta llorar, de felicidad, de ver que aún quedan personas como tú en el mundo (justo hoy que tú hablas de las emociones en tu blog).
Me alegro mucho de que hayas vencido tu timidez porque el mundo merece conocer a alguien como tú.
Espero que te mejores pronto de esa enfermedad de la que hablas. Te envío desde aquí toda la fuerza, el ánimo y la serenidad que puedas necesitar para que pronto estés sana.
Aquí tienes una amiga para lo que necesites. No importa que no nos conozcamos en persona. A veces a las personas que tienes alrededor y ves todos los días son a las que menos conoces...
Un abrazo enorme lleno de cariño, y gracias por acompañarme todo este tiempo, aunque haya sido en silencio.


