
Hoy es mi cumpleaños. Cumplo 31 años y quiero compartirlo con vosotros.
Recuerdo la ilusión que me hacía cumplir años de niña, las celebraciones con la familia en casa, con los amigos.La emoción de abrir regalos, siempre bien envueltos.
Luego te vas haciendo mayor y llegas a los 18. Normalmente estás soñando con ese momento en el que ya, oficialmente, eres mayor de edad. Y cuando te das cuenta estás llegando a los 30 y ya no tiene tanta gracia la cosa. De repente eres ADULTA. Y te da un síncope.
El caso es que ya pasado el susto de cumplir 30 y darme cuenta de que sigo viviendo con mis padres y que nada de lo que yo me había imaginado que sucedería cuando llegase a esta edad había sucedido, me empecé a sentir bien. Muy bien ¡mejor que nunca!
Y así, he llegado a mi nueva edad. Y no me cambiaría por la persona que era antes.
Ahora me conozco mucho mejor, me quiero más y me siento orgullosa de mí misma. Soy más paciente y más justa con los demás. He aprendido mucho en este tiempo.
Cada edad tiene sus cosas maravillosas. Estoy deseando ver lo que me depara este año.